(Obra en portugués) Las escuelas del futuro tienen que ayudar a los alumnos a pensar por sí mismos y a trabajar con otros. Deben entender los límites entre las acciones individuales y colectivas y mejorar su capacidad de identificar y comprender los propios puntos de vista y los del mundo que los rodea. En el trabajo, en casa y en la comunidad, las personas van a necesitar comprender profundamente que los otros viven en diferentes culturas y tradiciones, y cómo piensan, sean científicos o artistas. También tendrán que mejorar su capacidad de imaginar nuevas soluciones, identificar nuevas posibilidades, hacer nuevas conexiones y transformarlas en nuevos productos o modos de vivir mejor juntos.